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Dinero, ese famélico enfermo que cuanto más tiene, más se alarga su fría sombra, papel de poder que compra la salud y el tiempo al necio materialismo del rebaño de nuestros pueblos.¿Qué precio tiene el tiempo que compartimos con nuestras razones de vivir? ¿Qué precio tiene envejecer antes de tiempo por habernos olvidado de lo que somos? ¿Acaso ansiamos compararnos a las máquinas sin alma ni espíritu? ¿Acaso es tan grande nuestro vacío como para rellenarlo de esclavitud camuflada entre verdes billetes? Si la sensatez abundara otra vida tendriamos en su lugar, y sin duda alguna, el mundo nos lo agradecería, ya que como bien dijo un sabio, el poder corrompe, y añado que la avaricia aún más. Quiero dejar de morir cada día para poder vivir feliz algún día de los que me quedan en esta corta vida. Romper las cadenas que me hacen esclavo de algo que tan solo me quita y no me da nada más que tiempo quemado. Me imagino en una isla donde nada importa, donde solos tu y yo decidimos nuestro destino y andamos juntos este corto camino que termina cuando cae el sol de nuestra alma, tras el horizonte del más allá. Desearía cambiar el mundo para volver a empezar, eliminando tantas cosas malas que poco a poco nos han deshumanizado, desnaturalizados entre hierro y humo, entre dinero y vicios, entre todo lo inventado para que luchemos entre nosotros, separándonos nuestras diferencias, en lugar de enriquecernos con la diversidad y todo lo que compartimos en común, de convivir. La suave brisa que desprenden mis palabras no son más que una insignificante porción de la tormenta de sentimientos que despiertan en mi tu mirada, tus palabras, tu presencia y tus caricias. No hago más que mendigar de los momentos que compartimos cuando estas lejos, se desata una locura incombustible cada vez que nos rencontramos, cada vez que mi cuerpo vuelve a cubrir el tuyo, cada vez que compartimos un beso de esos que se repiten uno tras otro sin saber cuando acabar. Y derribo mis temores a cada momento con tu cariño, y vuelvo a subirme a las nubes del cielo para vivir junto a ti.
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