|
Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2005.
Ecuador de primavera, mayo embriagador con rayos que me ciegan, como cada una de tus sonrisas, como cada una de tus miradas secuestradas por mis ojos. Sabor de cerveza fría en tus labios, sed de besos que queman en los míos, formas que se esconden tras tu ropa y que no puedo más que imaginar mientras aguardamos que se rompa el silencio con alguna palabra aunque no necesitemos hablar. Sentimientos escondidos tras las cortinas de la prudencia, voy con mi corazón a cuarenta por la autopista del amor sabiendo que voy demasiado despacio como para alcanzarte a tiempo. La próxima vez te subiré al tren de mis sueños para que puedas mirar a través de sus cristales, para que puedas ver el mundo que yo veo contigo. Otra vez tus colores se mostraron ante mí, como un arco-iris que tan solo aparece después de la lluvia. Tuvo que llover demasiados días para volver a verte colgada en el cielo de mi mirada, pero mis recuerdos te mantenían congelada en mi pensamiento mientras el mundo y el tiempo pasaban ante mí. He vuelto a ver enrojecer unas mejillas que quiero envolver de besos, de caricias dulces como caramelos. He vuelto a probar las mieles de nuestros largos silencios, las miradas robadas dentro de bolsas de deseo. He podido oler tus sentimientos y me arde algo dentro cada vez que me enfrento a tí. Intento descordarme mis zapatos de plomo, pero de momento no puedo, mientras tanto nos tendremos que ir acercando con la brisa dulce de lejanos besos. Hoy te he vuelto a encontrar entre las tinieblas de la noche, entre los ruidos ensordecedores de la distorsión alcoholica. No he atisbado ni una sola de tus palabras, ni una sola mirada con ese sabor de deseo que tan lejos queda en mi memoria. Nos tuvimos que subir a la noria pero nos quedamos en tierra, a ras de suelo, resignando nuestro destino a la rutina y los malos vicios. Reincidentes estallando de remordimiento, esos son mis sentimientos carcomiéndome el pensamiento. Si hiciera contigo todo lo que imagino posiblemente ahora estaría contigo, y no te dejaría ir ni un solo minuto más vagabundeando por este mundo lleno de soledad. Mis palabras son el aire que se pierde en una flauta que no suena, abortos de romance cayendo en barrena, perdiéndose en el pozo de los deseos sin cumplir. Ojalá algún dia te tenga y pueda olvidar estas palabras, estas manchas de formas caprichosas que tan solo hablan de tí. Navego sin rumbo por mi universo infinito de un metro cuadrado. Escucho silvidos tan cercanos como ensordecedores, pero no son para mí. Las paredes de mi consciencia estan empapeladas de ruido, y debajo la pared desnuda del pensamiento, que tan solo tiene espacio para tu nombre. Me juego a los chinos si debo decirtelo, pero siempre pierdo contra mis temores, siempre se ahogan mis palabras antes de llegar a la orilla de la desnudez sentimental. Espérame un segundo más, que ni el tiempo puede correr tanto como el deseo de tenerte conmigo. Se abre la brecha de la esperanza a golpes de deseo, se deslizan tus últimos besos por la piel de mis recuerdos y logro hablar con ellos para intentar desvelar lo que aún no te atreves a decirme. Paso a paso, golpe a golpe, vamos ganando nuestra batalla, un tira y afloja intentando no tensar demasiado la cuerda que nos une. Tu presencia me sabe a poco cuando se desvanece, cuando te vas aunque sepa que tan solo sea por un instante. Siempre quiero más de ti, sediento como una víctima del abrasador calor del desierto de tu cuerpo. Me hundo en el barro de la noche mientras la luna se esconde tras un muro de hormigón para que no la pueda ver. Afilo la mirada para desgarrar toda esta oscuridad que me rodea, para intentar encontrarte tras todos estos velos negros ni que sea tan solo un momento. Me arrepiento de no pisar con firmeza el suelo de mis deseos. También de no atreverme a abrir las ventanas de tu pensamiento y cada vez que lo pienso el silencio se vuelve en atronador martilleo retumbando en mi mente. Doy media vuelta en el camino de los temores, vuelvo a casa, y por el camino, pasaré a buscarte. Hace cuatro días que no te veo pero parece una eternidad, como si el eco de tu voz se perdiera en el acantilado del tiempo y no volviera más a mi. Necesito ponerme de ti, abrir las puertas de tu mirada y pasear con trajes de sinceridad por tu pensamiento, dibujar esos labios cercanos abrazando a los míos, recobrar el aliento tras envolverme tu aroma y dejar que los dedos de mi imaginación desenreden los nudos de tu piel. Dejarme llevar subido sobre los caballos del deseo, una tormenta de vibrantes sensaciones sincronizándose en nuestro interior. La próxima vez que te despidas de mi, dáme cuatro besos más, que los guardaré en la despensa de mis ganas de ti. Hoy no puedo verte, no nos rozaremos la piel como quien no quiere, no podremos desatar nuestros deseos con miradas ni dejar volar palabras entre nubes de sonrisas y complicidad. Me siento desnudo en este invierno que es el tiempo que paso sin ti, tiempo pegajoso que se engancha a las paredes de mi pensamiento. Secuéstrame de este hastío, de este negro amanecer que me cierra los ojos cuando despierto y no te encuentro.  He andado con los ojos vendados sobre una cuerda floja sin red, me han envuelto miles de simfonías pero los tapones de la timidez no me dejaron escuchar. He avanzado a remolque, atado a un buque de guerra que nunca frena. He sido parásito en el estómago del tiempo perdido, una mancha en el cielo de la conciencia, un agujero en las ropas del arrepentimiento, un mar de lágrimas ahogado en soledad y silencio. Tantas cosas y a la vez tan pocas, palabras cayendo del árbol de la inspiración, arrastradas hasta el suelo del olvido por el viento de la indiferencia, extraviadas entre la multitud de enmascaradas y rebozadas mentiras pasadas por el coladero del oportunismo. Bastonazos al aire intentando romper la piñata del deseo y poder acariciarlo entre mis manos, barniz de licores que se adentran en mi cada noche. Ahí va la encuesta que mi amiga Lokura me propuso seguir. Que llegue donde deba llegar. 1. Tamaño total de los archivos de música en mi ordenador: Son unos 11.8 GB (no esta mal, no?) :P 2. Último disco que me compré: El último creo que fue "La forma de mover tus manos" de ELEFANTES 3. Canción que estoy escuchando ahora: Las canciones del disco "Por amor al arte" de MALOS VICIOS 4. Cinco canciones que escucho un montón o que tienen algún significado para mí: 1. Pastillas de freno - Estopa 2. Volver a disfrutar - El Canto del Loco 3. Tot és fosc - Gossos 4. Donde esta mi luna - Malos Vicios 5. Curao d'espanto - Malos Vicios 5. Cinco personas que recogerian el testigo y poner el mismo post: Quien sabe...  Tributo a un gran cacho de mi corazón, recuerdos entreabiertos como regalos que ya no son para mi. Letras enredadas entre batería y guitarras, vestidas con voz a punto de romperse. Fotografías de paparazzi tomadas en las playas de mis pensamientos, canciones hablando por mi, sonando en la sala de los recuerdos. Olores adentrándose en mi como licores embrujándome la mirada, un nombre de mujer que lo era todo y sigue siendo el continente más grande de mi planeta tierra. Caricias jugando entre velos de seda, silencios pendiendo de un hilo, palabras ahogadas en tormentas de temores, puñetazos de debilidad en mi rostro. Me plantó en las puertas del olvido, pero los malos vicios no se dejan tan facilmente y el suyo siempre seguirá vivo en mi interior.
|