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Ninfas

Sólo TU

Me rescataste de entre un infierno de alcohol ardiendo por mis venas, me cogiste de la mano cuando nadie ni tan siquiera se paró a mirar. Eres ternura cristalizada en una esfera de caramelo que me embruja sin parar. Eres mucho más que cualquier retrato del pasado, tus sentimientos más intensos que el zumo de piña de antaño, los deseos de tenerte más ardientes que cualquier hoguera encendida con la madera de mis viejos recuerdos. Me culpas porque te quiero tanto que no se como decirtelo, porque no existen palabras tan intensas como cada uno de mis latidos azotándome mi alma maltrecha, me hieres con tu espinoso silencio y me curas con tus manos, con tus dedos, con cada uno de ésos besos que  condensan tanta dulzura que me hacen perder los sentidos y me hundo en un mar de olas de pasión desbocada sin marcha atrás.

Fuego

Pájaro de fuego que vuela a ras del suelo de tu piel, mis dedos envueltos en llamas de placer. Quédate conmigo enredada entre las ramas de mis caricias, entre las suaves hojas de mis besos, entre los algodones de palabras tan dulces como cada una de tus miradas. No me dejes sin la luz de tus ojitos en este laberinto de fría y oscura soledad, que contigo el mundo es un sueño pintado con los colores del arcoiris de la esperanza, de la ilusión más fresca, de la ternura más sedosa cuando me hablas, cuando estas dentro de mi y el silencio nos abraza.

Lo eres todo

Me llevaste de la mano a la verde cumbre de la felicidad, repleta de flores con pétalos de sonrisa, nubes de dulces palabras peinadas por la brisa de tus susurros. Por tu piel me deslizo como un niño bajando por un eterno tobogán forrado de seda que enciende mi alma, cuando me descubre tu mirada entre las sábanas de mis sueños sale el sol y salgo de mi escondite para rodearte con mis brazos, para acariciarte y desatar ésa prisionera que es tu locura, y dejarla correr por el cielo, como el destello de ésa estrella que es tu nombre colgado de todas las noches de mi vida.

Mi ángel

Se convierten las estrellas en destellos del fuego de tus dedos sobre mi piel, se disfrazan de sueños tus besos de caramelo cuando estas tan lejos que tan solo los puedo recordar, se envuelven en papel de anhelo el regalo de tu aroma invintándome a entrar en el jardín del pecado, dulce piña colada por tus ojitos, me los comería enteros con la mirada. Eres un ángel con las alas escondidas tras ése disfraz de frágil niña, un silencio lleno de palabras tan sonoras como el retumbar de los tambores de mi pecho cuando te tengo, cuando me quedo dentro de ti.

A medio camino

Me encuentro sobre la cuerda floja que se tensa sobre el valle de la lejana distancia, haciendo malabarismos para no caerme entre las ramas del bosque de la indiferencia. Llega a mí la brisa de tus silbidos dulces, desgastados por tanto viaje, pero aún lo suficientemente suaves como para poder abrigar con ellos mi alma desnuda. Me subo a lo alto de ése árbol de nuestro amor, ése gigante roble que no para de crecer, que no deja de beber de la lluvia de nuestros besos. Quiero llegar al otro lado de la cuerda y poder tenerte cerca, y poder dejar atrás todas ésas penas que aunque pequeñas son como piedras en nuestros zapatos. Cuando estemos juntos ya podremos caminar juntos y descalzos sobre las playas de nuestros sueños, mi princesa.

Tal vez...

Tal vez no haya sido el sueño hecho realidad,  ni las promesas convertidas en hechos a golpes de esperanza. Tal vez haya sido sal en tus heridas, o menta fresca para la garganta de tus penas, ni tan siquiera sé como te sientes porque ya no me hablas. Te perdiste por un camino que elegiste tu sola y no tengo manera de econtrarte. Tendré que esperar a que me encuentres tu, dentro de un bosque de espinos y alambres. Te extraño, te necesito, te quiero aún más cuando no te alcanzo, pero mi oscuro destino me impide avanzar. Maldita maldición que conmigo quiere acabar, lo esta logrando clavándome la espada de la tristeza hasta el fondo de mi alma.

Perdido en el tiempo

Me siento enmedio de la nada, envasado al vacío como un alma sin cáscara. Me siento perdido entre las sombras de tus pensamientos, extraviado entre vertiginosas sensaciones que me hacen dar mil vueltas sobre mi propia cabeza, noria desbocada que no para ni con el silencio, ni con los susurros de la luna. Me rescato del calor del sol para volver a mi soledad, ése abrigo de plumas que nadie quiere desplumar, me envuelvo en él como quien coje un clavo ardiendo, como quien no tiene nada más a parte de la negra sangre de sus letras derramándose hacia ninguna parte.

No temas

No tengas miedo mi princesa, que tu castillo nunca ha sido de arena, sino de roca tan dura como dulces mis besos envolviendo tu piel. No temas por nada, que el mar de sensaciones en el que se baña nuestra pasión no se secará jamás. No dudes de mis palabras que son rosas azuladas del jardín de la sinceridad. Guárdame en tu mirada, para que en tu recuerdo siempre me pueda quedar, y espérame envuelta en llamas que muy pronto te vendré a apagar.

Desnúdame

Desnúdame con tan solo una de tus palabras, dispárame tan solo una de tus balas en forma de beso, quédate para siempre en mis noches para ser mi única perdición, la luz de mi lunita desnuda y plateada, llena de una alegría que no se desgasta con el viento del tiempo. Envuelve mi cabecita loca entre tus dedos, rodéala de suaves caricias para que no se vaya, para que se quede a tu vera primavera tras primavera, como la flor que nunca perderá el color de un amor tan intenso como los deseos que queman bajo mi piel cuando te veo.

Te necesito

Se esconden las palabras tras los muros del silencio, intentando que el viento hable por ellas, ese viento cálido de la pasión que arde en mi cada vez que te veo. Me ahogo en un mar de deseos sedientos, deseosos de hacerse cumplir. Me pierdo en los desiertos sedosos de tu piel, en tus curvas, en tus montes, en tus escondrijos, me pierdo en ti toda la noche y solo logro sobrevivir con tus besos. Te necesito tanto que el mundo desaparece a mis pies como un dibujo que ya no vale a su dibujante, como un fuego que ya no tiene nada que quemar, te necesito para respirar y seguir sintiendo todo eso que tan solo tu has sabido despertar en mi.

No me crees

En todas las palabras, las caricias, las miradas tu me das todo lo que siempre busqué. Tus recuerdos me embrujan, me embriagan, me desvelan en las noches en que imagino tu piel pegada a la mía, tus besos pintando de calurosos colores el cielo de mi amor por ti. Y te espero desde lejos, con las ganas intactas de cogerte y envolverte entre mil abrazos de dulce algodón donde nada te pueda doler, donde puedas cantarme con las melodías de tus susurros todas esas cosas que me hacen suspirar una y otra vez. Y no me crees cuando digo que te quiero tanto que ni yo lo se, tanto que nadie lo puede saber, te quiero tanto como para quererte toda mi vida.

Foc dins meu

Despertes en mi tempestes de foc amb els teus ulls, passió desbocada que calvalca sobre desigs rescatats dels deserts de l'utopia. Ets la lluneta de les meves nits plenes de somnis embolicats amb la dolçor dels teus petons, una nimfa salvatje que m'assalta en les travessies dels meus dits pels teus boscos. Vull deixar-te caure al mar del plaer per a que et quedis ben molla, per a que et pugui eixugar amb caricies tan tendres que semblaran plomes d'ales d'àngel que et faran volar fins al núvol on t'acaronaré i et diré que t'estimu per sempre més.

Tormentas de arena canela

Me peinan los pensamientos los dedos de la fortuna desde que te conocí, ya no hay día gris cuando tu voz me envuelve entre algodones de blanca dulzura y tus ojitos son el cielo en el que me pierdo cada vez que los desiertos de nuestra piel se entremezclan entre tormentas de arena canela. Tu nombre son las seis letras que se tejen en las telas de mi felicidad, dibujos de besos suaves en las paredes de mis labios, silencios rotos por caricias de tu aliento calentándome por dentro. Eres la princesa de mi castillo encantado, la rosa azul del jardín de mis deseos, la única que hace quemar mi pecho sin quererlo, ladrona de besos y sueños hechos realidad.

Antes que salga el sol

Se vierten mis sueños por los acantilados de mi cama y levantan el vuelo a ras de suelo y suben a lo más alto de mis sentimientos cuando te tengo. Antes que salga el sol tras tus sinuosas montañas, quiero escuchar tu voz, ésa canción que enciende en mi un fuego que quema todo mi pasado, áquel tiempo en el que todos los tragos eran amargos. Contigo la dulzura envuelve todos los licores, el calor de tu piel hizo que me olvidara ya de la fría soledad y nunca jamás dejaré de regalarte caricias y besos para que los plantes en el jardín de tus recuerdos, de tu vida conmigo. Quiero que nuestros deseos se hagan realidad, que tu sonrisa no se borre jamás de tus labios y que en ellos siempre encuentre un dulce beso que me haga despertar.

Ets tu

S'escampa la boira quan de rera l'horitzó del meu pensament apareixen els teus ullets, quan la tramuntana em regala tots els petons que has llençat a l'aire amb el meu nom. Ets la flor d'un jardí ple de somnis dolços, l'aigua d'un riu de sentiments bategants que no s'asseca mai, que corre sense parar. Aixeco el cap quan cau la nit sobre mi, i et veig penjada del mantell fosc del cel, il·luminant la meva esperança, encenent la meva passió com si de la flama d'un foc etern es tractés. Necessito la teva pell per fer-ne un desert on perdre'm, i trobar tresors amagats que aguardes per mi.

Mariposa

Mariposa

La brisa del destino te trajo hasta mi, como una hoja recién caída, con ese verde aún de la esperanza más fresca y alegre. Te posaste sobre las manos de mis sentimientos como una frágil mariposa, buscando calor en la piel de mis palabras, revoloteando con tus alas e hipnotizándome, embrujándome con el licor del color de tu mirada, de esos ojos que desde lejos consiguen acariciarme como la seda que cubre toda tu piel. Me gustaría quitarte ese velo oscuro y misterioso que te cubre, descubrirte entre laberintos de carícias y besos, hacer volar nuestros sueños con alas de mariposa entre blancas rosas.

Vagabundo

Vagabundo

Me quedé huérfano, deambulando por los grises escenarios de mis sueños. Mentiras disfrazadas de esperanza agonizando, ilusión ahogada en un mar de segundos llena de olas de soledad. Mi corazón vagabundo dejaba las húmedas huellas del llanto sobre el frío alquitrán de la Calle Desamor, sobre el suelo de ése interminable pasaje del terror, del tormento emocional que iba a dar con una playa hecha de granitos de tristeza con forma de castillos derribados, aquellos que levanté antaño con los moldes de mis fantasías más dulces. Me quedo mirando como se sumerge mi luna en el horizonte marino, ya no la volveré a ver nunca más.

Mi roja princesa

Me quedo tan solo con el silencio y lo poco que me queda del delirio del que me deja embrujado tu aroma esponjoso que dibuja tu nombre en la piel. Sueños enmarañados entre alambres y espinos de imposibles deseos que fallecen tan solo nacer, pasión angustiada entre las rejas de la realidad más amarga y gris. Te cuelgo de mis pensamientos y te pongo alas blancas en la espalda para que no puedas caer de ellos, te imagino como lo más parecido a un ángel que mis ojos han alcanzado ver jamás. Cerrando las ventanas de mi mirada te encuentro junto a mi, como si siempre hubieramos estado juntos, como si el aire no supiera tejer su camino entre nuestros cuerpos, como si tu piel fuera el abrigo que siempre me cobijó de mi fría soledad. Despierto un día más de mis fantasías rojas y te tiendo la mano esperando que éste sea por fin el momento en que te acerques a mi.

Imagina

Ondea un mar de seda al son de esa canción de flechas atravesando mi pensamiento cuando tus recuerdos vuelven hasta mi. Imagino tu cuerpo desnudo sobre un suelo de pétalos de roja flor de rosa, de color tan intenso como cada uno de tus besos, se enciende el horizonte de tus formas de salvaje fuego sin control, avivado por mis dedos sembrando en ti toda mi pasión. Cierro los ojos y abro la caja de pandora, encuentro tu retrato dibujado en mi melancolía, imborrables colores de tus ojitos encerrándome en mi locura cuando no los veo, tu nombre en la brisa que respiro es lo único que me mantiene vivo sin ti.

Tristezas

Se deslizan las lágrimas sobre la sábana gris del horizonte de mis pensamientos, dejo perdida mi mirada en la oscuridad del alma contagiada de soledad. Se levantan muros tan duros como todos esos momentos en que soñaba que mis dedos hilaban sobre tu piel vestiditos de placer que se desvanecían cuando abría los ojos y no te encontraba frente a mi. Pétalo de flor reluciendo al alba, reflejos de tu mirada en la laguna de mis recuerdos, playas de deseo remojadas de mareas de locura desatada por tus besos, sueños tan volubles y efímeros que se escurren entre mis dedos, que escapan incluso a las redes de mis ninfas. Buenas noches princesa de bosques de fresas y moras bañadas en desamor.